Mi aura
Muchas veces hemos oído hablar de personas que son capaces de descubrir cómo somos a través de la visualización de nuestra aura. Pero no todos saben qué es el aura realmente.
El aura es la radiación luminosa que las personas emitimos y que algunas personas pueden percibir alrededor de otros.
La palabra aura procede del griego aer que quiere decir “brisa” y se define como una irradiación o sensación que emana de algo o alguien, provocando alguna impresión o sensación que varía, esta irradiación luminosa o inmaterial cubre el ser de los sujetos, como una especie de campo energético cubriendo a cosas o personas específicas y no es visibles a los ojos de cualquier humano. Además, el aura de cada persona tiene un color, que puede dar pistas sobre la forma en la que cada uno es y siente.
¿Sabías que todo lo que nos rodea es energía?, y no existe solamente un tipo de energía! Las auras también tienen diferentes tipos de energía según su anatomía y el significado del Aura está relacionado a eso.
El aura transmite información emocional, física, mental y se cree que es una manifestación de nuestras almas. Pero como es invisible a simple vista, debemos recurrir a ciertos métodos particulares para poder conocer el color de nuestras respectivas auras ya acceder a esta información tan importante, que representa la naturaleza de nuestras almas.
Hay personas que logran ver el aura de las demás de forma innata, y otras que trabajan espiritualmente muchos años para lograrlo. Si tú no tienes el don de ver las auras, supondrá mucho esfuerzo conseguirlo, esto puede cambiar la percepción de los seres vivos que se encuentren a su alrededor.
Sin embargo, reconocer la tuya propia puede no ser tan complicado si conoces los métodos adecuados para ello. De todas formas, al reconocerla, habrá que también saber el significado de cada color y como esta se encuentra.
Significado de cada color
Rojo: Una personalidad fuerte y dominante. Se enfoca en lo material y al instinto de supervivencia. Está muy relacionado con la vitalidad sexual y tiene la necesidad de satisfacer necesidades primordiales como la comida, el agua y el oxígeno. Pertenece al primer centro energético o chakra. Cuando está bajo, puede también representar enfermedades a nivel de piel, huesos, genitales y piernas.
Naranja: Este color destaca una personalidad equilibrada, un ajuste correcto entre la mente y el cuerpo. Pertenece a personas leales, alegres y positivas. Este color está ligado al deseo, al placer físico y a la alegría de vivir y pertenece al segundo centro energético o chakra. Su sufrimiento proviene de conflictos relacionados con la vida íntima y la traición. Cuando está bajo Puede indicar enfermedades de útero, problemas de fecundidad y problemas emocionales.
Amarillo: Encantador, alegre, fuertemente magnético, seguro, inteligente y muy creativo. Corresponde al individualismo, la potencia y el control. Corresponde al tercer centro energético o cuando esta bajo puede causar la timidez, el sentido de la inutilidad, la baja autoestima, a nivel físico afecta todo lo que es sistema digestivo.
Verde: Es el color del equilibrio espiritual, el perdón, la sanación. Tiene que ver con el cuarto centro energético o chakra y gracias a él podemos experimentar del amor incondicional. Sin embargo, si se cierra o la energía esta baja aparecen conflictos de miedo, apegos, tristezas y problemas de corazón y pulmones.
Azul: En equilibro son optimistas, idealistas, adaptables, tranquilos, simpáticos y se relaciona con la capacidad expresiva del intelecto, de la comunicación clara y sincera, de escuchar y hablar. También es responsable de la comunicación con el mundo etéreo o extracorpóreo. . Esta relacionado con el quinto centro energético o chakra. En desequilibrio puede manifestarse en problemas de comunicación o incapacidad para transmitir claramente a los demás las ideas propias y sentimientos, pudiendo causa estrés e introversión. Físicamente puede relacionarse con problemas de cuello o garganta.
Violeta: Correspondiente al color púrpura generalmente encaja en una personalidad tranquila y reflexiva, sabia y cariñosa, generosa, sentimental y artística. Esta relacionado con el sexto centro energético chakra que rige la corteza cerebral, y determina la apertura de la conciencia y el desarrollo del intelecto. Cuando se encuentra en expansión nos conecta con el conocimiento superior, pero cuando está bajo o contraído puede presentar dolor de cabeza, migraña, cerrado de pensamientos, terco, obstinado.
Rosa: EI color rosa de nota un carácter tranquilo, refinado, modesto. Rara vez se ve el color rosa en el aura de la gente dogmática o agresiva. Normalmente se presenta en personas que son devocionales a lo místico y han desarrollado un profundo amor incondicional.
Plata: El color plata estimula los procesos de los colores que lo rodean. Un aura veteada de plata indica carácter constante, animoso, pero no confiable. La tiene gente versátil, activa y agraciada en las cuestiones relativas al movimiento, el lenguaje, los viajes, etcétera; son las que frecuentemente se dedican de modo superficial a todos los oficios y profesiones, pero sin ser expertos en ninguno.
Oro: Cuando hablamos del color oro, no nos referimos a los acres, sino al color metálico reflector característico del metal dorado. Este color está presente en las energías guías y en los chakras. Su fuerza y naturaleza refulgente ofrecen protección y pureza, y sus altas vibraciones limpian y purifican. Las propiedades purificantes del oro se pueden utilizar en la visualización para limpiar los chakras y el aura.
Aura de colores sucios: negro, gris, marrón: Estos colores no aparecen en el método de la numerología porque nadie posee de forma innata este tipo de auras. Pero si has logrado ver tu aura (o alguien te dijo que la ve) y se perciben estos colores, quiere decir que algo dentro tuyo está necesitando sanar. Si esos colores aparecen como manchas en tu aura, busca tu color natural e intenta enfocarte en tu sanación, equilibrio, evolución y transformación.
Método para conocer tu aura:
Para conocer y ver el aura se puede usar el método del espejo y podrás serás capaz de visualizar tu propia aura. Lo mejor de todo es que, literalmente, solo necesitas un espejo. Bueno, eso y un lugar tranquilo donde realizar el proceso.
1. Encuentra un lugar cómodo de forma y tranquilo.
2. Debes sentarte en el suelo o en una silla, donde te sea más cómodo.
3. Coloca frente a ti un espejo grande, más o menos a un metro y medio de distancia.
4. Cierra los ojos un momento y comienza a hacerte consciente de tu respiración.
5. La idea es que logres calmar tu mente, no podrás ver tu aura si estás pensando en otras cosas.
6. Si eres de meditar a menudo, haz un breve ejercicio de meditación que sea de tu agrado. Si no, simplemente continúa centrando tu atención en tu respiración.
7. Una vez que estés completamente calmado, abre los ojos y mira fijamente tu rostro en el espejo durante unos minutos mientras sigues respirando suave, lentamente y consciente.
8. Cuando alcances un estado de relajación total, notarás que tu entorno comenzará a brillar… ¡Es tu aura! Ahí, sin dudas, podrás saber qué es el aura, o mejor dicho: podrás ver aura.
Tómatelo con calma, puede que no funcione la primera vez que lo intentes. No pasa nada, vuelve a implementar el método al día siguiente, tantos como sean necesarios. Es que para ver tu campo áurico debes alcanzar otro nivel de consciencia, que puede ser difícil a la primera. Te resultará más fácil si acostumbras a meditar, por lo cual, si no lo haces, puedes complementar el método con otras meditaciones.